D. Brunelleschi, con su obra “La Trinidad”, marca un antes y un después en la configuración de la obra de arte. No en vano, es uno de los máximos exponentes de la perspectiva tridimensional. Es decir, ya no es una pintura plana, se evocan espacios, lugares, profundidad.
Pero no sólo él: Leonardo en su “La última cena” abrió el espacio, Miguel Ángel en la Capilla Sixtina creó arquitectura fingida…
Gracias a la perspectiva, el campo estaba totalmente abierto a que los demás artistas experimentaran con el espacio en la obra bidimensional. El ilusionismo entró en escena en las arquitecturas mundiales, siendo el Barroco el punto álgido de esta tendencia.
Se creó la acepción “trampantojo” (trompe l'oeil), (que significa engañar al ojo) se refiere a ilusiones ópticas para hacer creer al espectador que se trata de una escena o personaje tridimensional. Es un técnica que trata de provocar en el espectador confusión entre elementos pintados y elementos reales. La finalidad es provocar la sensación de existencia de objetos que, en realidad están pintados. Para que se produzca este "engaño momentáneo" es necesario reproducir la imagen tridimensionalmente, no plana. Esta perspectiva contribuye a reforzar la sensación de realidad. Se dio sobre todo en el Barroco y en manierismo, donde los maestros pintores de techos cubrieron de gloria las iglesias, para que el resto de la humanidad disfrutáramos.
Pero esto no quiere decir que actualmente no se haga, aquí les mostramos algunos artistas que nos deleitan con sus ilusiones ópticas.
Edgar Müller, quien pinto este trampantojo, llamado The Crevasse, para el Festival of World Cultures en Dun Laoghaire en 2008. Tardó cinco días en terminarlo, aunque aquí se resumen en poco más de dos minutos.
BThere busca enriquecer el diseño de interiores inspirado en estas ilusiones ópticas, que con la ayuda de nuestros fotógrafos y artistas, dio como resultado la más amplia variedad de alternativas en Murales Fotográficos o Fotomurales. Lo más interesante es que pueden ser aplicadas en cualquier estilo de decoración, inclusive ayudando y reforzando el estilo deseado, siendo la única limitación la imaginación del diseñador y arquitecto.